domingo, 10 de junio de 2012

Vida y Muerte

Heroes

12-12-11

Fueron andando hasta llegar al aparcamiento de la universidad, Arianne busco algo en su bolso de Prada y saco las llaves de un coche, apreto un boton y se oyo el tipico sonido que hacen los coches cuando se les abre a distancia. El coche de la francesa era un New Beetle color rosa palido. Arianne se giro del tal forma que Sandra se tuvo que apartar para que su melena no le diese en toda la cara. Se acerco a ella y le dijo:

-Si lo quierges saberglo tienes que venir a mi casa y te lo cuento con trgaquilidad y sin este frgio.
- Vale.
Subieron al coche, tenia unos asientos muy cómodos y mullidos, tapizados en ante beiges.
No hablaron nada durante el trayecto, Arianne se limito a conducir y Sandra se dedicó a fijarse por donde iban, estaban por el barrio de Salamanca, vastion de modistos de prestigio, hoteles de lujo y gente estirada y snob.
El coche se metio por una calle estrecha, era la parte mas residencial del barrio, calles rectas rodeadas de edificios antigüos y solemnes.
Se detuvieron ante un edificio de pisos, bajaron del coche y Arianne abrio la puerta del portal, era una puerta de hierro forjado muy pesada, pasaron a un portal con una escalera con una alfombra roja muy mullida, el portero salio de la porteria :

-Buenos dias, señorita- dijo el hombre con una sonrisa algo forzada y le dirigio una mira a Sandra de arriba abajo con expresion de asco.
Sandra ovbio la mirada y siguio a Arianne, se metieron en un ascensor antiguo de madera con una pequeña lampara de cristal en el techo.El ascensor se detuvo en el ultimo piso, abrieron las puetas y Arianne abrio la puerta que tenia en frente

Sandra estaba impresionada, nunca había visto una casa como aquella. Se trataba de un amplio y lumiso piso antiguo decorado con muebles muy modernos y con aspecto de caros.
En ese momento Arianne la devolvió al mundo real.
- ¿Sandrga? Sigueme es por aquí.
- ¿Eh?... si.. vale.


Oyeron pasos y apareció un hombre de mediana edad, alto, llevaba un traje de corte impecable.
Exclamo algo en francés y le dio un beso en la mejilla a Arianne.
-Papa te prgsento a mi nueva amiga en Madrigd, se llama Sandgra.
-Enchanté. mademoiselle, me alegro porg ti Anne, bueno os dejo solas- se despidio con una amplia sonrisa.
- Sandrga acompañame.- dijo la joven.
Recorrieron un largo pasillo atestado de cuadros.

- Ya hemos llegado- dijó Arianne con un suspiro y abriendo una de las puertas.
La habitacion, era una basta pieza cuandrada de dimensiones colosales; enfrente una cama de matrimonio, dos grandes ventanas a la derecha, en la pared apuesta habia una biblioteca blanca todas repletas de libros,  las paredes tenian un color rosa-melocoton, todos los muebles era blancos de lineas retro pero renovados, una espesa y mullida alfombra cubria la mayor parte de la estancia.
-Esta es mi habitacion- repuso muy satisfecha de ella- ponte comoda.
-Madre mia, que pedazo de casa que tienes- todavia estaba impresionada pro las dimensiones de la casa- ¿tu padre en que trabaja?- pregunto con mucha curiosidad.
Arianne solto una risita ironica.
-Pues es.... bueno... trabaja en la embajada francesa- lo dijo muy bajito, como si le diese vergüenza.
Sandra se imaginaba que su padre era alguien importante.
- Vaya... que suerte- dijo por decir algo.
Arianne algo apurada cambio de tema.
-¿ Te gustaria tomag algo?
-No gracias- tenia un hambre boraz, pero no queria molestar.
-En sergio, es la hoga de la del té, te lo preguntaba pog si quergias algo en especial.
-Mmmmm - no se decidia- pues... unos cruasanes- dijo muy timida.
Arianne se rió.
- Muy bien- se dirigio a la mesita de noche en la que  habia un telefono, pulso un boton y dijo algo en frances y colgó.
- He dado instrgucciones a la cocinega, y he pedido que nos lo traigan- dijo sonriendo y fuese lo mas natural del mundo.
Les trajeron el té enseguida, una enorme bandeja de plata en la que habia diferentes pastelitos, galletas y bollos que parecian hechos en casa. La doncella dejó la bandeja en una mesita auxiliar.
-Sirgvete lo que quiergas.
- Gracias.
Sandra cogio un poco de todo, en un platito se puso 3 galletitas, 1 cruasan, vio que en la tetera no habia te, sino un cremoso y espeso chocolate caliente, con el frio que hacia no habia nada que sentase mejor al cuerpo que una buena taza de chocolate caliente. Despues de deleitrse con el esplendido chocolate, Sandra sacó el tema que habian acordado hablar.
-Bueno, muchas gracias por esta merienda, pero hemos venido para hablar de cierto asunto,
¿ verdad?- dijo Sandra muy decidida.
- Si, es vergdad.
- Arianne.
-Anne- repuso la francesa- mis amigos me llamán Anne.
-Vale, te puedo hacer una pregunta un tanto brusca.
-Si desde luego.
-¿Quien eres?, se que vienes de Francia pero no se nada mas, bueno y que te llamas Arianne, y que posiblemente eres boiquimetica o algo así pero te has introducido en mi vida como un meteorito.
-Vale, mi nombrge es Arianne Marie Delacroix, naci en Paris en 1992, mi padre,es el duque de Lorena, aunque eso en Francia no tiene impogrtancia, solo utilizan a los nobles parga desempellarg cargos como el de mi padrge, aqui en España todavia tienen algo de importancia los titulos nobiliargos, pergo muy poco. Mi madre murgio cuando yo era pequeña, casi no me acuergdo de ella, aunque la echo de menos. Con el trabajo de mi padre, he ido cambiando de ciudad a lo largo de mi vida: Viena, Roma, Londres..... y ahora Madrid. Desde pequeña he aprendido ha hablar el aleman, italiano, ingles y español, mi padre lo considera una herramienta muy util en estos dias.
-Vaya...- Sandra estaba realmente sorprendida, aunque esperaba cualquier cosa- ya pero yo me refiero a lo que me quierias contar hace un rato, en la facultad.
Arianne suspiro
-Esta bien, pero no digas a nadie - haciendó incapie en "nadie".
-Desde luego- repuso Sandra con sinceridad.
Arianne miró fijamente a Sandra.
-Tengo el don de .... revivir a los seres vivos cuando les toco- dijo esta ultima frase muy nerviosa y apartando la mirada de Sandra, como si le diese vergüenza.
Se produjo un silencio incomodo.
- Vaya... si que es un don original- le dijó-Arianne no es para sonrojarse, es un don... bueno mejor dicho un poder muy util... vaya que si es util.
Arianne esbozo una sonrisa melancolica y tenia los ojos humedos.
- Si a veces es muy util, pero otras veces, cuando me molesta algo puedo perder el control y ...  puedo matar.- dijo muy cumpungida
-Tu misma lo as dicho, cuando pierdes el control... y por lo que puedo ver de ti, no eres una persona que pierda el control muy facilmente.
- En eso tienes razón
- Además todo es cuestión de practica yo tenía una amiga bueno campañera que cuando tocaba a la gente los freía vivos pero ahora puede incluso besarse con el chico que quiere, los controla perfectamente, estoy segura de que si ella puede tu también.
Arianne esbozo una sonrisa de complicidad
-Bueno.. ahora te toca a ti- repuso Arianne- antes en el aparacamiento me has dicho que m comprendias perfectamente, eso es por algo.. no crees- dijo con un tono algo altanero.
-Esta bien, hace un momento te habia dicho que conocia a una chica que electrocutaba a la gente que se le acercaba... pues... bueno .... esa chica es mi hermana, yo también puedo...en fin, puedo hacer levitar objetos, leer la mente, cosas de ese estilo- explico Sandra con un tono de sorpresa.
-Me lo imaginaba- dijo Arianne.
Sandra miro la hora.
-¡¡Dios!! que tarde es, me tengo ir corriendo.
- Confiaba en que te quedases a cenar.
-Gracias, pero no puedo.
- Bueno al menos dejame llevarte en coche.
-Mmmm...no quiero molestar
- No en serio.... no hay  mas que hablar te llevo.
- Gracias- repuso Sandra muy azorada
Salieron del edificio y se subieron al coche. Sandra le indico la direccion y la chica introdujo la informacion en el GPS del coche pero saber el camino.
Cogieron la autopista, y llegaron en media hora.Cuando llegaron Sandra noto que arianne estaba un poco intimidada por el barrio por el que vivia Sandra.
-Es aqui- dijo Sandra.-Muchas gracias, ¿nos vemos mañana? supongo.
-Claro- repuso Arianne con su abitual sonrisa perfecta.
-Bueno pues hasta mañana- dijo bajandose del coche y cerro la puerta.
Arianne arranco y el coche se perdio al doblarse la esquina.
Sandra llego a la conclusion de que Arianne ocultaba algo, ya lo averiguaria y entro en casa

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